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El sobrepeso y la obesidad en los animales
de compañía, caninos y felinos, son bastante frecuentes de encontrar en la
clínica veterinaria diariamente. Ya sea por un trastorno de conducta (de la
mascota o su propietario), por una patología endocrinológica o un desbalance
nutricional, el sobrepeso y la obesidad, muchas veces se determina en los
pacientes durante la consulta clínica, aunque vengan atraídos por otro
problema.
Calificación de la condición
corporal
Existen varios sistemas de calificación para
caninos y felinos, el más práctico y aceptado es el que califica de 1 a 5,
siendo 3 el de condición óptima.
CC 1: Muy delgado (caquéctico). Costillas,
vértebras lumbares y pelvis fácilmente visibles. No hay palpación de
grasa.
CC 2: Bajo peso (delgado). Costillas fácilmente
palpables. Mínima cobertura de grasa. Retracción abdominal evidente.
CC 3: Peso ideal (% de grasa corporal 15-25%).
Costillas palpables sin exceso de grasa. La cintura se nota cuando el perro es
visto desde arriba. Abdomen retraído cuento el perro es visto de
costado.
CC 4: Sobrepeso (% de grasa corporal 30%).
Costillas palpables sin exceso de grasa. La cintura se nota cuando el perro es
visto desde arriba, pero no es prominente. Retracción abdominal aparente.
CC 5: (% de grasa corporal 40%): Costillas
difíciles de palpar bajo una espesa cobertura de grasa. Depósitos notables de
grasa en el área lumbar y en la base de la cola. Cintura ausente o difícil de
ver. Sin retracción abdominal, puede mostrar obvia distensión abdominal.
Es importante tener en cuenta algunos factores que
predisponen a la obesidad como es la castración o esterilización, la raza, la
edad y la influencia del propietario. El propietario influye en la falta de
ejercicio y muchas veces en el manejo de la alimentación y por desconocimiento
de las necesidades alimentarias y la conducta alimentaria del perro y del gato.
Algunos consejos para prevenir la
obesidad
- Elegir un alimento equilibrado y específico,
teniendo en cuenta ante todo su edad, tamaño, nivel de actividad y estado
fisiológico.
- Administrar el alimento racionado,
proporcionado estrictamente las cantidades precisas diariamente.
- Los “sobrados”, golosinas, dulces, no deben formar parte de la
alimentación del perro o gato.
- Controlar regularmente el peso.
- Estimular el ejercicio, en el caso del gato
el juego y la actividad debe formar parte de su vida cotidiana.
- Si existen varios animales se debe tener
cuidado y asegurarse de que un animal no este comiendo más que el otro.
- Visite regularmente a su veterinario y siga
sus recomendaciones nutricionales
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