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El programa de Biología del convenio CES
–EIA e integrantes del Centro de Investigación e Innovación de Excelencia
en Biodiversidad y Biotecnología de Antioquia – Biointropic, presta
los servicios descritos a continuación a la industria de la ciudad y del país.
Evaluación biológica de los
productos sanitarios:
Con el
auge de la industria de los biomateriales y la tendencia hacia la
estandarización global de los sistemas de medida de riesgo al consumidor, es
necesario hacer una batería de pruebas para evaluar su seguridad y satisfacer
los requerimientos de los mercados mundiales.
La Norma ISO 10993 es una combinación/armonización de numerosas normas y
directrices nacionales e internacionales relativas a la evaluación biológica de
productos sanitarios. Es un documento destinado a servir de guía para la
selección de ensayos que permitan la evaluación de las respuestas biológicas con
respecto la seguridad de los productos sanitarios y de los
materiales.
El papel de esta parte de la
Norma ISO 10993, es el de servir como referencia para la planificación de dicha
evaluación biológica, reduciendo al mínimo el número y la exposición de los
animales de ensayo.
El objetivo
principal de la norma es la protección de las persona. La selección y la
interpretación apropiada de los ensayos de evaluación biológica exigen una clara
comprensión de la razón fundamental de los ensayos. A continuación mostramos un
diagrama de flujo para facilitar el enfoque sistemático a la evaluación
biológica de los productos sanitarios (figura 1).

Figura 1. Diagrama de flujo
del enfoque sistémico sobre la evaluación biológica de productos
sanitarios
Dentro de las pruebas toxicológicas mas
utilizadas para evaluar un nuevo producto se destacan, las pruebas de
citotoxicidad y genotoxicidad.
EVALUACIONES BIOLÓGICAS DE TOXICIDAD
PRUEBAS DE CITOTOXICIDAD Las pruebas de
citotoxicidad son utilizadas para determinar la proporción de células que mueren
después de un proceso como la exposición a un fármaco o un nuevo
biomaterial.
Exclusión de
colorante vital Esta prueba
establece la proporción de células que tienen una membrana plasmática intacta y
es determinada por las células que interiorizan un colorante (azul de tripano)
el cual bajo condiciones normales es impermeable. Esta prueba es altamente
realizada por su rapidez, pero tiene la desventaja que no permite evaluar la
capacidad proliferativa de la célula y tiende a sobre-estimar la viabilidad
celular.
Prueba de
MTT: Esta técnica permite medir la
reducción de sales de tetrazolium solubles en agua, a un formazan pigmentado.
Entre estas sales la MTT es la sal más utilizada en la literatura asociada a los
ensayos en biomateriales y es reducida por células vivas activas metabolitamente
desde un color amarillo a azul de formazán, un pigmento insoluble en agua que es
cuantificado por espectrofotometría a una longitud de onda de 540-570 nm.
La reducción del pigmento históricamente ha sido asociada a la actividad de las
enzimas mitocondriales y de la cadena transportadora de electrones, sin embargo
algunos hallazgos muestran que la reducción también podría ser catalizada por
enzimas no mitocondriales presentes en el citosol, el retículo endoplasmático y
la membrana plasmática .
Se han
reportado aplicaciones de las pruebas de citotoxicidad a diversos biomateriales,
entre los que se destacan materiales de impresión de hidrocoloide
irreversible, acero inoxidable,
polietereterketona, cementos de fosfato tricalcico
dopados con Zn , hidrogeles , recubrimientos vítreos ,
recubrimientos de HA , hidróxido de calcio y primers ,
aleaciones de titanio como TiMo12Zr6Fe2 , y amalgamas dentales basados en
Gallium . Los resultados muestran diferentes grados de toxicidad
asociados a la presentación del material, al tipo de célula utilizada y al
tiempo de exposición.
Entre las ventajas
mas importantes de esta prueba se destaca que además de determinar el número de
células que murieron después de la exposición a un compuesto nos permite
determinar entre las células que están vivas sin capacidad de proliferar y
aquellas que están vivas y con capacidad de proliferar.
PRUEBAS DE GENOTOXICIDAD Para hacer la evaluación genotóxica de una sustancia se han
utilizado una amplia gama de pruebas que miden diferentes daños producidos en el
ADN, dentro de estas pruebas se encuentran las pruebas citogenéticas como la
cuantificación de berraciones Cromosómicas (AC) e Intercambio de Cromátides
Hermanas (ICH) que han sido fuente de referencia por su alto grado de
resolución, las pruebas de clastogenicidad que permiten hacer una
evaluación de las rupturas de la cadena de ADN de una manera rápida con alto
grado de sensibilidad como la técnica electroforesis en gel de células
individuales (Ensayo cometa), las técnicas de mutagenicidad que permiten
determinar la alteración genética a través de la funcionalidad de algunos
productos genicos específicos como la técnica de HGPRT. Todas ellas
Aberraciones
cromosómicas: Esta prueba como su
nombre lo dice, nos permite evaluar los cambios numéricos y estructurales que
puedan suceder en los cromosomas después de exponer las células a un proceso
traumático (exposición a un fármaco o biomaterial). En esta prueba se determinan
las aberraciones primarias, las cuales se pueden definir como aquellas que
aparecen en la primera metafase después de la exposición a una sustancia y no
vuelven a aparecer en las siguientes metafases, ya que influyen en el proceso de
división y son letales a la célula, y las aberraciones secundarias, las cuales
se pueden definir como aquellas que no afectan la división celular y pueden ser
transmitidas a una segunda generación.
Esta prueba es considerada como “prueba de oro” en la evaluación de la
genotoxicidad de un compuesto, por su alta precisión y confiabilidad, pero tiene
la desventaja de ser demorada.
Intercambio de Cromátides Hermanas
(ICH): Los ICHs se originan de
manera normal en células de mamíferos en estado
replicativo y se han utilizado ampliamente como un
indicador sensible de genotoxicidad. En teoría, el análisis del ICH se puede
realizar en cualquier línea celular que pueda replicarse en cultivo y tienen
como único requisito que la célula pueda incorporar bromodeoxiuridina (BrdU) (un
análogo de timidina) hasta un segundo ciclo celular.
La técnica de Intercambio de Cromátides Hermanas se ha
utilizado para evaluar el efecto de exposición ocupacional ,
innumerables medicamentos y mas recientemente la biocompatibilidad
de algunos biomateriales .
Electroforesis en gel de células individuales
(ensayo cometa): El ensayo cometa
es una técnica particularmente valiosa y permite la detección de diferencias
intercelulares en el daño de ADN y reparación en cualquier población celular
eucariótica que puede ser obtenido como una suspensión celular de 100.000
células. El resultado se puede obtener en un solo día, además el costo es
extremadamente bajo en comparación de otras técnicas para la evaluación de
genotoxicidad. La sensibilidad de la prueba se ha demostrado
ampliamente ya que se ha detectado hasta 0.1 quiebres de
ADN por 109 dalton . Esto la convierte en una herramienta de gran
utilidad para la investigación de la genotoxicidad de
biomateriales
Prueba de
mutagenicidad HGPRT: En esta prueba, el cultivo celular se trata
durante un periodo de 6, 12 y 24 horas con el extracto liberado por los
biomateriales y se seleccionan las células mutantes en la enzima
hipoxantina guanina fosforribosil transferasa (HGPRT) la cual actúa en la ruta
de salvamento de purinas. Esta enzima cataliza la fosforribosilación de la
hipoxantina y la guanina transfiriendo el grupo fosforribosil del fosforribosil
pirofosfato (PRPP) sobre el nitrógeno 9 en la base de purinas, resultando en la
formación de inosina monofosfato (IMP) y guanosina monofosfato
(GMP).
Esta prueba ha sido ampliamente
usada para evaluar el efecto mutagénico de extractos vegetales , algunos
biomateriales como el PEEK, kevlar y algunos metales,
perfilándose como una prueba de alta sensibilidad para evaluar potenciales
efectos mutagénicos en células de mamífero.

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