|
El caballo
es un animal gregario y necesita comunicarse con los otros miembros de la
manada. Su "poderoso" instinto gregario esta siempre presente, y siempre tratara
de volver junto a los compañeros de su especie o de permanecer junto a ellos, ya
que esto le da seguridad. Con su sistema de comunicación pueden transmitir
emociones básicas como el miedo y establecer una jerarquía de dominio sin
violencia. Los caballos domésticos tratan a los humanos como miembros de su
manada, por lo que usan el mismo lenguaje corporal para comunicarse con
nosotros.
Es un animal herbívoro y sus mecanismos defensivos -o sea la
aptitud física a alejarse velozmente de la amenaza de un ataque y la
posesión de sentidos muy desarrollados- están orientados principalmente hacia la
huida como medio de conservación, esto explica la naturaleza nerviosa y
excitable del caballo. Por lo general no son animales agresivos, y prefieren
huir a combatir.
Los caballos son ciertamente sensibles a la atmósfera y
son capaces de valorar el estado de ánimo de su jinete., convirtiéndose en
cierta medida en el espejo de la persona que los monta. Poseen la facultad de
percibir al instante factores tales como la timidez o la vacilación del ser
humano, así como la confianza y el valor. El lenguaje corporal de los equinos
es muy extenso y específico. La cara del caballo posee indicadores básicos de su
estado de ánimo y comportamiento. Aquí puedes ver algunos de los "gestos" de los
equinos (orejas, ojos, ollares y boca) y su interpretación:

|