Therian: comprender el fenómeno desde la salud mental y los límites de la realidad
Therian: comprender el fenómeno desde la salud mental y los límites de la realidad
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Fecha publicación: 25 de febrero 2026
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Autor:Oficina de comunicaciones
En los últimos meses, el fenómeno conocido como “Therian” ha llamado la atención en redes sociales y entornos escolares. Desde la Universidad CES, expertos en salud mental invitan a analizar esta tendencia dentro de un contexto contemporáneo, una época caracterizada por cambios profundos en la manera en que las personas comprenden la verdad, la identidad y la realidad.
En las últimas décadas, la cultura occidental ha cambiado la forma de entender la verdad y la realidad. Antes, muchas ideas se sostenían sobre acuerdos colectivos que ayudaban a definir qué era aceptado y qué no. Hoy, en cambio, se da mayor valor a la experiencia y percepción individual, otorgándole a cada persona un papel central en la construcción de su propia verdad. Aunque este giro ha fortalecido la autonomía y la libertad de expresión, también ha hecho más difusos los límites compartidos.
En este escenario emergen fenómenos como los Therians, personas que se identifican con animales en distintos niveles. Para los especialistas del CES, el objetivo no es estigmatizar estas expresiones, sino diferenciar cuándo hacen parte de una exploración identitaria propia del desarrollo y cuándo pueden convertirse en una señal de alerta en salud mental.
Entre los signos que requieren atención se encuentran:
- Creencias firmes y persistentes alejadas de la realidad objetiva.
- Discurso incoherente que dificulta la comunicación cotidiana.
- Comportamientos inusuales en contextos donde no son apropiados.
- Deterioro académico o social.
- Abandono de rutinas habituales.
- Síntomas persistentes de ansiedad o depresión.
- Sufrimiento significativo asociado a la identificación.
Ante estas señales la familia, las instituciones educativas y las redes de apoyo deben asumir un “principio de realidad”. Esto significa funcionar como referentes claros que ayudan a delimitar lo simbólico de lo literal, estableciendo límites saludables y recordando acuerdos básicos de convivencia y realidad compartida. No se trata de confrontar o invalidar, sino de acompañar con criterio, contención y orientación profesional oportuna. Si existen dudas, es fundamental consultar a médicos, psicólogos o psiquiatras. Un acompañamiento adecuado puede marcar la diferencia en el bienestar emocional.